Una razón para odiarte es suficiente

7 Ene

Me descubro, señoras y señores, ante la vasta grieta en la pared.

Escuchen, sean testigos finales del sufrimiento ajeno, de las náuseas, las bodas en secreto, las cosechas, las licorerías; de las despedidas y de la última vez que suena este vals. Porque se me acabaron los ¿Vendrás mañana? y los versos que copiar.

Pasen, quedan pocas entradas para los mejores asientos. En el entreacto se servirán bebidas e inviernos circulares que les atraparán sin remedio, les dejarán absortos y exhaustos: experimentarán la injusticia, la barbarie, pero también notarán que algo ha cambiado en el aire de esta terrible ciudad.

Entren ya, antes de que la pena, esta enorme pena que oprime mi pecho de mal actor, termine por estropearles semejante espectáculo.

Anuncios

9 comentarios to “Una razón para odiarte es suficiente”

  1. Laura enero 7, 2009 a 6:30 pm #

    Si que me he quedado exhausta. Pero en el buen sentido.
    🙂
    Me gusta hasta el título, así que saca tú mismo conclusión de mi opinión.

    Es bonito, es tuyo.
    Es grande

  2. La pequeña Lo enero 7, 2009 a 8:18 pm #

    A veces necesitamos ver lo peor, quedarnos a contemplar la barbarie, sentirnos agonizar, autodestruirnos la dosis justa. Lo malo es que nos quedemos impasibles. Y de humanos nos hayamos convertido en autómatas.

    Y sé que no es pena, es rabia.

  3. Olga B. enero 8, 2009 a 2:08 pm #

    En el aire de esa terrible ciudad (cada una puede serlo) vamos respirando a veces y escupiendo otras. Autodestruirnos la dosis justa me parece una frase certera. Lo que no sé es cómo se hace.
    Tu texto escupe una pasión envenenada. Con pena y odio y sin versos por copiar.
    Siempre nos quedará leer.
    Un saludo, Spender.

  4. marisa enero 8, 2009 a 5:50 pm #

    Hoy mismo me comentabas que lo importante es sentir…Pues lo mismo te digo, sentir aunque sean náuseas, o dolor insoportable, o impotencia, pero sentir al menos…

  5. escribiente enero 10, 2009 a 9:36 pm #

    Me gusta la perspectiva histriónica que has elegido para acercarte a las penas; ese enfoque actoral, teatral, con regusto irónico, llega; vuelve las penas pasionales, más turbulentas y hay dolores que lo necesitan. Es un bello planteamiento tumultuoso. Abrazos.

  6. Graciela enero 12, 2009 a 1:46 am #

    Tus letras con potencia. Sentí que te veía en un gran escenario.

    Un placer leerte.

  7. Ariel. enero 15, 2009 a 3:57 am #

    Sobre el poema “Cuando ya no hay nada que perder”.

    La ultima frase de dicho poema dice mas que miles de libros. Estaba buscando el autor original de la frase, según un camarada fué Janis Joplin y me lanzé a buscar y me topé con esto.

    No puedo comentarte mas, pues no vale la pena; tanto tu como yo sabemos el innato significado: Jesús, Buda, un vagabundo, un perro, Siddharta de Hesse… ¡libres como el viento!

  8. Ariel. enero 15, 2009 a 8:22 pm #

    Respecto a tu comentario en mi blog: sin duda existen muchas palabras vacías en nuestro lenguaje, y aún mas cuando se les da un significado esteril.

  9. MadHatter enero 16, 2009 a 10:12 pm #

    Esa grieta en la pared es la misma que Panero dedicó a Satán?? Me alegro de descubrir un nuevo blog contagiador de la Náusea.

    SHEMHAMFORASH

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: