Diez lágrimas de plata

21 Jul

Fue en el arroyo de Bebederos donde se desveló el misterio: tú y yo vivimos y morimos mientras el azul de nuestros días palicede como un enfermo que cambia de postura en la cama. Sólo el fluir tranquilo del agua de la primavera pasada es testigo de ese momento, y de fondo suena – si mi memoria no quiere adornarlo – Thunder Road.

– Siempre quisiste acabar así, a lo grande, haciéndonos la vida imposible, como en una novela de esos escritores depresivos que lees. Piensas que si no fuese así, estaríamos perdiendo la esencia de los finales trascendentales. Y te equivocas, no hay necesidad de todo esto. Sólo hay que saber dónde decir basta y transportar cada uno el dolor por su lado. Ahora entiendo los fantasmas que tenías en tus ojos cuando te conocí, cuando gritabas mi nombre de noche por las calles. Simplemente has llegado demasiado lejos y has perdido el hilo del argumento de esa novela del que eres un escritor frustrado y que dudo que llegues a acabar sin antes enloquecer. Ahora llévame a casa, no quiero perder ni un segundo más.

Y en el coche de vuelta a casa, parecía no haber ocurrido nada. Parecíamos las mismas personas que tiempo atrás reían de todo y de nada, que se peleaban por el paraguas en otoño y por llegar primero a la ducha los días de calor. Quizá tuvieses razón en que soy un escritor frustrado o en que mi locura es la crónica de lo inevitable. Pero mientras conducía camino a tu portal, miraba tus muslos bajo tu falda: sigues siendo la misma y yo, ódiame, sólo soy apariencia.

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3 comentarios to “Diez lágrimas de plata”

  1. escribiente julio 22, 2008 a 7:08 pm #

    ¡¡¡Precioso, Spender¡¡¡¡

    Sentir que cada vez uno se parece menos a sí mismo…Es una emoción que te instala en el alejamiento, que desdibuja unos contornos que creías tuyos y te revelan pura apariencia….Me encanta esa idea…..

    ¡Y los fantasmas de los ojos¡ ¡Cuántas veces al final de una historia, cuando empiezas a atar cabos para entenderla, ¡cuántas veces¡ -digo- descubres que todo empezó en la turbiedad de una mirada¡ Lo malo es que casi siempre nos empeñamos en verla prístina….. Muy, muy hermoso……Abrazos….

  2. isilrod julio 23, 2008 a 11:21 pm #

    Perdona por no haber dado señales de vida. No quería abrir la boca hasta saber a ciencia cierta si iba a ser un nuevo comienzo o (de nuevo) un paréntesis entre la nada.

    Ahora siento que aquí dentro hay algunas cosas, y, aunque tenga muy poca credibilidad después de todo este tiempo, creo que una de ellas te la puedo contar bajito, para que nadie se entere…

    (nos leemos ;))

  3. señorita agosto 23, 2008 a 7:30 pm #

    vuelve!!!

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