Clever, classless & free

4 Sep

Hoy, como en el sombrío final del siglo XX, vivimos entre políticos aculturizados e intelectuales apolitizados. Hemos llegado a la cumbre del simplismo y del único camino. Nos han hecho olvidar nuestras utopías, la única parcela que aún nos quedaba, para que el duro pragmatismo que nos invade decida por nosotros y se presente como una nueva forma de totalitarismo, donde todos las ideas peligrosas para el sistema no tienen cabida, y donde la pesadilla de esta realidad se imponga, encarcelada en su propia falta de sueños.

Vivimos cual Karl Rossmann, atados a nuestras pertenencias sin una sola pregunta más que realizar y sin, sobre todo, encontrar respuestas a todo lo que ocurre. Es la anestesia generalizada la que nos mueve y nos guía. Estamos rodeados de vendedores de certezas y lo más preocupante es que -incoscientemente- es lo que buscamos y lo que nos mueve: certezas.

Y posiblemente, como Rafael Argullol argumenta, la única posibilidad de revertir esto es invocando a la complejidad, devolviendo a la sociedad una mirada sobre la metamorfosis mundial actual más madura y amplia. Olvidarnos del juego de buenos y malos en el que han convertido el mundo nuestros políticos. Y poder llegar a cantar, como Eef Barzelay , que nos odian por saber qué es lo que están haciendo con nosotros.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: