Breve inciso (VI): This bird has flown

24 06 2008

Vuelvo.

Porque depende del momento y el lugar - el tiempo y el espacio omnipresente - pero hay veces que siento que aún me quedan cosas por escribir. Encuentro razones en las noticias, en los juegos de manos y de palabras de los políticos, en los poemas de Rimbaud y en las respuestas de Bourdieu; en tus decorados idílicos pero dolorosos, en los primeros días de este verano tormentoso cuyos rayos quiero para mis versos.

Back to the basics.

Quizá sea porque sigo siendo de los que piensa que es mejor robar un banco que poseerlo o quizá sea porque la constancia y el hábito adquirido me espolea como una adicción, pero la música en la literatura y la literatura en la música me siguen obsesionando como el primer día: mi primera escucha adolescente de Norwegian Wood o el reto de dibujar a Dorian Gray con mis propios trazos de niño mimado.

Las razones ya no las he conseguido retener, resbalaron sin más. Sólo espero que ésta sea la primera palabra de una largo (larguísimo) adiós.





Breve inciso (V): La lutte continue

5 05 2008

Las cuentas están claras a estas horas: la Tierra orbita a 30,287 kilómetros por segundo; los años en Marte duran 686,98 días; la temperatura de embullición del neón es 300,22 ºC; mi cuerpo, en un salto sin rozamiento, es atraído de nuevo a la superficie con una fuerza igual, en magnitud, a casi 10 veces la masa de la que estoy hecho; Rubber Soul dura exactamente 1840 segundos; con éste, ya son 6 años bisiestos en mi vida; hicieron falta 500 horas para que la supercomputadora Hitachi fuera capaz de calcular 1.351 billones de decimales del número Pi; en los museos del mundo se pueden ver más de 1500 pinturas de Picasso; hace ya 55 años que Dylan Thomas murió en Nueva York.

Aún así, en esta vida de números irracionales y transacciones bancarias -supuesta su lógica aplastante- cada día es más difícil sobrevivir sin el ritmo con el que rompemos las tendencias, las rachas o las Leyes Universales. Hemos rozado veranos con la punta de los dedos y estrellas supernovas con libros inolvidables. Y ahora ya hemos encontrado el camino: últimamente estamos logrando olvidar lo que pudimos ser para creer en lo que somos.





Breve inciso (IV): Iluminaciones

21 04 2008

No he tenido tiempo para dar rodeos y evitar recurrir a la cobardía de las letras, las pausas y los puntos aparte. Me recreé en tus paisajes imaginarios, escondiéndome en las dunas cuando convenía, arriesgando lo justo. Y ahora es tarde para saber a ciencia cierta por dónde y cuándo se va a romper esta vez la costura que unía este decorado que me rodea con el atrezo de mis estados de ánimo.

Hemos reptado ya por todas las líneas de metro que llevan a algún lugar y hemos recreado fielmente Rayuela de principio a fin: todo sin éxito.

Sólo puedo pensar en persianas rotas por el viento, nuestro viejo disco y sus dos versos.

And I know someday
you’re gonna miss me, honey

Y explotan en mi mente mensajes como oraciones, mantras o ásperos prospectos llenos de formalismos. Como un último domingo al sol.





Breve inciso (III): Easy/Lucky/Free

10 03 2008

En esta superficie me sobra el oxígeno y las novelas de moda; los estadios vacíos temblando y los furgones de los bancos llevándose primaveras en pleno marzo; las bandas sonoras de películas sin alma y la democracia decorada en dos colores. Quiero bucear hasta ver todo esto como un punto lejano, minúsculo, donde poder construir mi fuerte y reírme hasta llorar. Y borrar de mi mente todas las estupideces que he escrito para volver a sentirlas nuevas, extrañas y remendadas a mi medida. Y sentarme a observarlas, golpeando rítmicamente el escritorio con mis dedos, mientras envilece su fondo y su forma.

Y luego, simplemente, quiero volver a empezar.





Breve inciso (II): soliloquio

22 01 2008

Me senté a observarla abrazado a mi botella llena. La pude ver desde todos sus ángulos, pasando deprisa de un lado para otro, rozando con sus movimientos los marcos de las ventanas y puertas. La vi a través del ojo de mi vaso para intentar deformarla a mi mirada. Me privé de la vista para tratar de imaginármela moviéndose torpemente, sin ese dibujo de su falda bailando por encima de sus piernas, desafinando en aquel tarareo con el que me cautiva y me envenena.

¡Cuántas veces hubiera deseado saltar sobre su garganta implorando “sé imperfecta, miserable”! ¡Cuántas veces hubiera pedido a mi amor menos devoción y más valentía!

Pero nada de eso funcionaba. Todo proseguía bajo su ritmo sincopado y perfecto, turbándome cada segundo y robando de este estrato atmosférico todo mi oxígeno. Y en mi último trago me rendí. Y dejé caer mi admiración afilada en los dos agujeros profundos de mi pecho para esperar a que todo siguiera su curso natural: decidí morir privado de cordura a sobrevivir sin sus benditas melodías.

Pedí otra botella para matar el Tiempo - que tiene la vida tan dura - y para acelerar la Vida, que sin ella pasa tan despacio.





Breve inciso (I)

19 12 2007

No me malinterpretes. Me gustaría únicamente dejar algo digno de ser recordado por mí mismo: no hay segundas intenciones. Lucho por encontrar frases que tengan su propio ritmo. Aliteraciones que dejen la huella que soñé en tus labios. Metáforas tan crípticas que sólo las puedas descifrar con el código de mis ojos abiertos de par en par.

Nunca quise cambiar nuestra jerarquía. Todo funciona bien así, conmigo refugiado como un niño y contigo firme, alta e inalcanzable.

Estas líneas nacieron emborronadas al principio de nuestra Historia, con los párodos de nuestra tragedia ya entonados, sin esperanza. Y sin ella siguen buscando la manera de navegar hasta tu orilla para difuminar tus brillos hasta hacer de este bullicio una paz silenciosa.

Para poner un final con dolor
a nuestro dolor sin final.