UnderTheCovers

20 02 2009

Séptima entrega de Music for the Young Miracles

El Caballito Eléctrico y Llueve Revolución se toman un descanso y tienen el placer de presentar una colaboración externa (que prefiere permanecer anónima) en la séptima entrega de su sello, Music For The Young Miracles.

UnderTheCovers reúne artistas de la talla de Elliott Smith, M. Ward, Oasis o Iron & Wine versionando monumentos de The Beatles, Nirvana o Joy Division entre otros. Y las hay de todos los colores: la lincencia punk que se toman J Church, la bossa nova de Nouvelle Vague o la intensidad folk de Johnny Cash.

Ninguna os dejará indiferentes. Prometido.





Breve inciso (XII): Ronroneando

11 02 2009

Porque es la vida la que se pasea por nosotros, a veces como un tiro que apenas rasga el tejido de una caricia; otras como un tiovivo que solo gira sin saber de nada más que del mecanismo que lo mantiene con vida, te puedo escribir “Ahora únicamente quiero estar contigo, oír tu ronroneo, tu piel deslizando”. Y siempre que tú lo leas será ahora, este día, este momento: siempre será verdad. Y estaré en algún lugar imaginándomelo, imaginando de nuevo el momento en el que la magia apareció en el paisaje, allá, a lo lejos, entre esa montaña y el cabecero de tu cama.





Play this loud!

6 02 2009

En aquella época te escribía a todas horas, en el autobús de vuelta a casa, en los márgenes de Un mundo feliz, Barcelona 1982, en las puertas de los lavabos. En aquellos días, los fines de semana eran agujeros en el tiempo, los lunes un desierto, las vidas una broma de mal gusto.
Y yo presentía, no me preguntes ni cómo ni por qué, que todo tiene un final. Como el niño que juega a las puertas de un hospital, conocía que la muerte era una certeza sin nombre ni cara, inevitable. Cuántas veces me habré preguntado desde entonces si merece la pena prepararse para el golpe de gracia o si debí agarrarme a los domingos, nuestros extraños domingos, y olvidarme del mundo.
En aquella época las novelas eran nuestra ventana al mundo, la hipnótica voz de John Bramwell un precipio a lo desconocido. Por aquel entonces desayunábamos miradas, las manecillas del reloj reían.
En aquella época, sólo importábamos nosotros, y la vida, ¡la vida ha cambiado tanto!