Cuando ya no hay nada que perder

25 08 2008

Un momento efímero en tu presencia
y te has marchado

Vivimos en un Big Bang continuo
que espera pacientemente
a que toda nuestra materia
- tus huesos, mi cadáver,
las luciérnagas eléctricas de las noches de insomnio -
se reúnan en un punto
para acelerar nuestros cuerpos
que salen despedidos del centro
y sobrevuelan las ciudades reales rompiendo el aire

Y mientras busco donde aterrizar
reaparecen los vestigios de las bodas en Polonia
de los príncipes daneses y sus monólogos
del fin y los medios
de las calles que esperan la inundación
de las doradas manzanas del sol

Las vías se retuercen en la Gàre du Nord
como una dulce mañana de domingo
Yo convertido en un fino hilo azul
sujetando el cielo y la tierra,
París, Berlín y Viena sobre el fuego,
me pregunto qué nos va a pasar

Ya no hay más mecánicas capaces
de relatar esta miseria que se despide
y permanece, destinada a vencer
tarde o temprano la guerra de los olvidos

Adoro todos mis errores
¿qué otra cosa puede hacer un hombre pobre?
Sólo ríes, corres, caes
sólo vives, retas, cantas
sólo eres libre
cuando ya no hay nada que perder