Vuelvo.
Porque depende del momento y el lugar – el tiempo y el espacio omnipresente – pero hay veces que siento que aún me quedan cosas por escribir. Encuentro razones en las noticias, en los juegos de manos y de palabras de los políticos, en los poemas de Rimbaud y en las respuestas de Bourdieu; en tus decorados idílicos pero dolorosos, en los primeros días de este verano tormentoso cuyos rayos quiero para mis versos.
Back to the basics.
Quizá sea porque sigo siendo de los que piensa que es mejor robar un banco que poseerlo o quizá sea porque la constancia y el hábito adquirido me espolea como una adicción, pero la música en la literatura y la literatura en la música me siguen obsesionando como el primer día: mi primera escucha adolescente de Norwegian Wood o el reto de dibujar a Dorian Gray con mis propios trazos de niño mimado.
Las razones ya no las he conseguido retener, resbalaron sin más. Sólo espero que ésta sea la primera palabra de una largo (larguísimo) adiós.


Tú no te callas ni debajo de el agua. Estaba claro.
=) Me alegro mucho (muchísimo) de que volvamos a vernos las letras, amigo.
Bienvenido de nuevo!!
Música y literatura, también me fascina.
Habrá que robar un banco.
Me encanta eso de “el largo (larguísimo) adiós”. Eres muy bueno, ¿te lo he dicho alguna vez?

Mi primer comentario en tu blog…por fin
Un abrazo.
jejeje, ya te contaré ya…pero ilusión en su justa medida…ya sabes…que luego sino…
un beso.
Querido Spender, que bueno que te queden cosas por escribir, cuando ya no queden ahí habrá que preocuparse. Tengo nostalgia de letras amigas, extraño a Florie, y te vine a ver. Me gusta leerte. Es como respirar la fuerza del desacuerdo y eso siempre trae movimiento y vida.