Principio de incertidumbre

23 04 2007

Hay cosas que es tan difícil que ocurran, que una vez que lo han hecho, es casi imposible que no se repitan. Que yo sepa, no hay nada en el mundo que tan solo haya ocurrido una vez.

Solía soñar con lodo, con lagos de orillas empedradas. Con luces de neon atravesando sus limpias aguas y reflejando el atardecer de un día de verano cualquiera. Con olores, sí, soñé con olores a jara seca. Con grillos y con el calor que seca su propio sudor al final del día. Con alguien que, a mi lado, en la orilla, recitaba sin parar poemas de Dylan Thomas.

…No para los soberbios aparte de la rabiosa luna escribo en estas páginas rociadas por las espumas del mar…

Soñaba con canciones, acordes mayores en cuyos ojos nos mirábamos. Con voces de ultratumba que, curiosamente, nos tranquilizaban. Con rimas asonantes, con nidos entre las rocas, con cabezas de oro flotando, con nuestras manos llenas de palabras para lanzárnoslas mutuamente.

…sino para los amantes, sus brazos abarcando las penas de los siglos…

Y todo se repetía. Como un tiovivo en el que viajas lejos y a cada vuelta todo parece nuevo una vez más. Como el amor y la distancia.





Somos frágiles como corazones de insectos

15 04 2007

Todo ocurrirá. Como en una novela de Orwell, como las profecías de Huxley o Bradbury, todos nuestros temores se verán realizados.

Las fachadas de las casas que ahora parecen bellas, acabarán rotas como cajas de cartón. Las peores y más absurdas guerras creerán en su propia razón de ser. Las incoherencias, como un líquido derramado desde lo alto de los muros que nos gobiernan, se extenderán y extenderán, inundándolo todo. El dolor crecerá gracias a aquellos que ponen un arma en nuestras manos y huyen antes de que las balas comiencen a volar. Los poemas de Blake comenzarán a tener sentido.

Todo ocurrirá. El viento cesará algún día y las montañas desaharán el camino de la erosión. Y oiremos por fin, nítidos, el zumbido de los cables eléctricos, el crujir de las vías de tren. Y entonces, sólo entonces, sabremos que este decorado que nos rodea, este escenario que gira y gira, no sirve de nada si nada de lo que lo adorna es admirado como un recuerdo de tiempos mejores.