Gold in the air of summer

19 06 2009

Y con las llamas de un verano anudadas a mis oídos, un abismo en el que mirarte; tu dormitorio, tu cama estrecha y tu pared tan cerca; dormir poco o no dormir en absoluto. Pero era tan viejo entonces, y ahora, soy tan joven ahora.

Y como un soldado, apuntar a tus manos y convertirme en mi enemigo; rezar a criminales que se esconden lejos, entre una puesta de sol y un tañido roto; dormir en la rivera, en el bosque, en los suburbios. Pero era tan viejo entonces, y ahora, soy tan joven ahora.

Y las visitas de tres años y cuatro meses, los grillos, los incendios, el hielo. Y la verbena del barrio en junio, el estanque de patos; y Bob Dylan en la radio, un western, tus novelas favoritas. Y era tan viejo entonces, y ahora, ¡soy tan joven ahora!





Look Both Sides Before You Cross Your Friends

17 06 2009

Undécima entrega de Music for the Young Miracles

Tomemos, por ejemplo, un caluroso verano. En (por seguir con la suposición) una gran ciudad del norte de Europa. Pensemos en desengaños y equivocaciones, también en evitar caer en los tópicos, en contarlo tal cual, con sus miserias y sus pequeñas victorias. Y en cantarlo todo como si sólo estuviésemos siendo sinceros con nosotros mismos.

Así sonaría: simplemente no hay únicamente valles, también cimas, humor negro y ganas de bailar con lágrimas o con una sonrisa condescendiente. Si entre canción y canción hubiese tiempo para respirar, sonaría, sin duda, Love will tear us apart.

(Segunda colaboración externa a Music for the Young Miracles, vía Sparkle Sista)





La vuelta al día en ochenta mundos

27 05 2009

A M que una vez me dijo “Este viaje nos lo merecemos”

Gyara es lo que se dice, una ciudad con encanto. En las guías de los turistas sustituyen los nombres de sus calles – impronunciables en nuestro alfabeto- por descripciones livianas, fáciles de digerir. Pero hace falta visitarla para darse cuenta de que todo lo que la rodea es turbador, extrañamente bello. Los domingos por la tarde sus habitantes desfilan organizados y toman todas las calles para sorpresa de los visitantes. Recitan al unísono suðs. Los suðs no están formados por palabras. Son tan sólo sonidos que a los oídos de estos extraños habitantes resultan relajantes, casi místicos.

Gyara no está a la orilla de ningún mar, sin embargo su sonido, el sonido del agua chocando contra las rocas en los días ventosos o su tranquilo vaivén de verano, se puede escuchar en todos los balcones de la ciudad. La gente coloca en ellos molinillos de papel de colores, jaulas vacías, violonchelos relucientes.

En los mercados de Gyara encontré las mejores cajas de música de esta esquina del mapa. La mayoría de sus habitantes son artesanos. Tallan la madera, fabrican hasta el más pequeño de sus resortes, inventan sus melodías. De hecho, no hay una sola caja de música de Gyara igual a otra. En estos grandes puntos de encuentro, los mercaderes regalan sus productos, todo el mundo tiene lo que necesita, todos pueden sentarse tranquilamente en la terraza de un café y escuchar las melodías que vuelan desde los puestos. Nadie teme que llegue el anochecer, nadie echa de menos nada.

Sólo existe una manera de llegar a Gyara. Si hay una próxima vez, tan sólo quiero que vengas conmigo y lo veas con tus propios ojos. Seremos pronto, uno de ellos.





Mayo Francés

18 05 2009

Décima entrega de Music for the Young Miracles

Es difícil de explicar la magia que tiene una buena canción cantada en francés (Brel, Piaf o Hardy son sólo unos ejemplos). Music for the Young Miracles quiere zanjar la discusión: cuando uno se libra del prejuicio de la imagen pretenciosa de muchos de los autores de la chanson francesa, es imposible no disfrutar con un sonido así.

Mayo Francés recopila 10 autores francófonos modernos (9 franceses y 1 canadiense) para dar una pincelada de lo que ocurre en casa de nuestros vecinos de arriba. ¡La música al poder!





Breve inciso (XIII): Dentro de mí, un lunático canta

15 05 2009

A veces es más fácil morir que matar. Matar implica un esfuerzo con el que no estoy dispuesto a cargar: los planes, las estrategias, los mapas de los cielos más grandes que he visto.

A cada segundo siento una pulsación más, un instante de paz, después el caos. Me paro a pensar en lo que queda al margen de los siglos, como el residuo de una vida sin frenos acercándose al borde del abismo.

Y mientras tanto, un piano expira en un café de París.





They’ll never play this on the radio

21 04 2009

Novena entrega de Music for the Young Miracles

La colección más ecléctica hasta la fecha de Music For The Young Miracles quiere poner banda sonora al último instante antes de que las flores estallen definitivamente. No sabrás a que atenerte: si a la más que evidente influencia mexicana de Beirut en La llorona o el folk retorcido y oscuro de Many ghosts (Akron & Family); si al rock nacional más arriesgado de PAL o al descaro de Dr. Explosion (¿cuándo una canción repleta de tantos clichés tuvo un resultado tan espectacular y divertido?); si a los “raros” de La Célula Durmiente o al coro de Broken Social Scene.

Un disco no apto para la radio, pero sí para vosotros, inteligentes lectores.





Minutos musicales

17 04 2009

Vaya por delante que lo que escriba será tan inútil como recrearme en una vieja foto de la que únicamente recuerdo el lugar y la mano sobre mi hombro y una mirada que ahora parece absurdamente llena. He aprendido que el tiempo puede ser una cura, una corriente que arrastra al que no quiere fijar un rumbo, un vertedero de ideas, un juicio amañado, unos labios que esconden mordiscos obtusos, una sentencia dictada por la cruel música de la vida que perdí. Hoy, decimoséptimo día del cuarto mes de un año que camina y levanta el polvo de las cunetas que creí enterradas, pueden ser muchas las excusas que lance. Y puedo dejarlas flotar en el espacio que nos separa y nos separará y culparlas de todo lo que ocurrió y hacerte creer que todo sigue su curso y que sigo haciendo oídos sordos a los poemas que duelen. Pero hoy, después de acompañarme durante tantos años, es exactamente así como me siento.

I would like to leave this city
This old town don’t smell too pretty and
I can feel the warning signs running around my mind
And if I could leave this island I’d book myself into a soul asylum
Cause I can feel the warning signs running around my mind

So here I’ve been scratching around in the same old hole
My body feels young but my mind is very old
So what do you say
You can’t give me the dreams that are mine anyway
Half the world away
Half the world away
You’re half the world away
I’ve been lost I’ve been found but I don’t feel down.

And if I could leave this planet you know I’d stay but I just can’t stand it and
I can feel the warning signs running around my mind
And when I leave this spirit I’ll find me a hole and I’ll live in it and
I can feel the warning signs running around my mind

Here I go I’m still scratching around in the same old hole
My body feels young but my mind is very old
So what do you say
You can’t give me the dreams cos they’re mine anyway
Half the world away
Half the world away
You’re half the world away
I’ve been lost I’ve been found but I don’t feel down.
No I don’t feel down
No I don’t feel down

Don’t feel down
Don’t feel down
Don’t feel down
Don’t feel down





Factores que afectan al equilibrio

6 04 2009

Hace falta más. Por ejemplo:
Una reacción química que
de golpe cambie el calor
por un camino distinto
Entonces alguien escribirá por mí
y repartirá los papeles:
Para ti el comisario negro al que le falta un día para jubilarse
Para ti el idiota que lo estropea todo
Y tú serás el extra en el que nadie se fija
Y tú el que cuelga del mástil de la bandera del rascacielos
Luego acunaremos la noche como se acuna un ultimátum
Y en el minuto noventa
me llevarás al punto fatídico
Desde allí se verá toda tu maldad adorable,
una fila de casas blancas alineadas,
quizá un “hasta nunca”
Y yo sólo acertaré a recordar
unas doscientas o trescientas tardes,
cuatro mil calles de madrugada,
la Quai d’Anjou, Don Giovanni

Coge tú el balón y lánzalo





El rapto de Elena

3 04 2009

La puerta abierta finge una silueta al otro lado. La conspiración de un final (no importa que sea feliz, sólo que sea un final) se presenta, se sienta, enciende un cigarrillo, me mira sin hablar. Y me pierdo en los detalles, en su ropa y en ese peinado a lo Bette Davis. La tensión es un hilo que tira de la piel en mi espalda, que me impide pensar con claridad, que me dice lo absurdo que resultan los aplausos al aterrizar y la música de los supermercados y los poemas que descubrí en el bolsillo de mi abrigo viejo. Lo absurdo que es, en suma, comenzar esta guerra por el mero hecho de rebelarnos contra los dioses invictos de la Tozuda Realidad. Así que por mí, que empiece la música y que salgan los créditos: lo único que necesito es un final.





Lección de claqué #3

23 03 2009

Me miraste tratando de discernir mis átomos del todo que formaban las palabras. Y en segundo plano, la ciudad desierta y el aire rasgado por una mariposa blanca y negra. Todo, como en un beso de película, perdía peso ante el argumento de aquella tarde roja del verano más inmenso. ¿Por qué (no es una pregunta, pero cómo decirlo de otro modo) rimaban todos nuestros deseos con el quejido de un imposible? Y justo después, después del escandaloso silencio de dos miradas cruzándose, se rompieron todas las ventanas, y llovieron cristales, y el aire paseó por unos hombros desnudos. Sonaron los discos rotos, las campanadas de un reloj maldito en la estación. ¿Por qué (no es una pregunta, pero cómo decirlo de otro modo) tratamos siempre de esconder una obsesión malsana por la pirueta más difícil? Y salí a pasear por Madrid como un enfermo que cambia de postura en la cama, rodeado de gente saludable, de ignorantes; de gente sin esperanza, músicos sin audiencia, yonkis, poetas de abecedarios gastados. Y cerré los ojos y sustituí el tráfico por el sonido del mar, la gente por la espuma contra las rocas. ¿Por qué (y no es una pregunta, pero cómo decirlo de otro modo) la vida está llena de hermosuras así?